Iris Chávez Ramirez “Respirar”

Soy Iris Chávez Ramirez, nací en el Callao. Estudié Secretariado Ejecutivo en la Universidad San Martín de Porres y culminé mis estudios de Profesorado en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano. Actualmente, me desempeño como profesora personalizada en el idioma inglés. Combino mis actividades escribiendo pensamientos, canciones, poemas y comprometida en realizar lo que por mucho tiempo tuve en mente, escribir mi libro “Respirar”. Me gusta mucho el canto, el baile, la pintura y el arte en general.


En medio de todo mi trabajo, las ganas de contar historias y, por último y más importante, la muerte de mi mamá, ‘’Respirar’’ fue tomando forma en mi cabeza. Mi libro cuenta la historia de Paz, una niña de mi escuela, que podemos resumir su vida en una historia triste, cruda, pero lamentablemente, real. Dentro de todo lo duro que le toca vivir, también vemos que su vida puede estar llena de aprendizaje, calma y sosiego, invitando al lector a que vea cómo la vida de esta niña puede estar llena de matices y pueda sentir identificación.


Respirar, un acto natural que no conlleva esfuerzo, que se hace sin sentirlo, sin embargo, a veces nos olvidamos lo importante que es para la vida. Y tanto en la vida, como en mi libro, van a haber situaciones y personas, que no nos permiten respirar con tranquilidad. Aquí entra en la historia Soledad, madre de Paz, que a pesar del amor que le tiene a su hija, nos muestra una relación compleja y difícil entre ambas.
Para Paz siempre fue difícil respirar ante tanta adversidad. Fue una niña que desde el embarazo de Soledad ya venía con el mundo al revés. Cuando nace, es una niña totalmente atormentada, que vivía en un ambiente de violencia, sin padre presente, con amor por parte de unos y terror por parte de otros y que, a pesar, de sus limitaciones emocionales y su corta edad, ella debía salir adelante y ser fuerte.
Paz vivía con sus abuelos y sus tíos, hermanos y hermanas de Soledad.

En su casa, además de la violencia y malos tratos, también era testigo de las consecuencias que trae la droga y el alcoholismo. Sin embargo, felizmente también tenía grandes aliados dentro de su hogar, sus abuelos y una de sus tías, ‘’sus ángeles protectores’’, como a ella le gustaba llamarlos. Todo cambia cuando, al cabo de un tiempo, su abuela, principal aliada, muere y, por primera vez, se enfrenta a la muerte, y así, sin explicación y sin consuelo, vive una de las etapas más tristes y desconcertantes de su vida.


A la par, Paz debía seguir con su día a día y sus responsabilidades, entre ellas, seguir estudiando. Esto siempre fue una lucha que tenía junto con Soledad, que hacía lo posible e imposible para que el Padre ausente cumpla con las obligaciones con su hija. El padre era un hombre mezquino, arrogante y egoísta que solo daba negativas a las necesidades de ambas, estas diferencias con él fueron una de las pocas cosas que las unían y nos hace entender, también, la humanidad y fragilidad de Soledad y el sufrimiento silencioso de Paz.


Y así, poco a poco, y con años más duros que otros, fue creciendo Paz. Con el tiempo en la casa solo quedaron Soledad, Paz y su Abuelo, sus tíos al fin se mudaron (o huyeron) a otro país, su tía cómplice se casó, y la vida tuvo que reajustarse a nuevos aliados y contrincantes. Empezó una nueva vida. Esta era más sosegada y tranquila, pero con mucho más conflicto con Soledad. Mucha incomprensión, desconfianza y malos tratos verbales. En ese momento, Paz lo único que sentía era una soledad inmensa dentro de su alma y su corazón, que, a pesar de los años pasados, seguía siendo gran protagonista de su vida.


Volviendo a la humanidad de Soledad, finalmente podemos entender lo que ella vivió, enfrentar y cargar, desde siempre, con problemas ajenos de hermanos inmersos en drogas, malos tratos hacia ella y responsabilidades que no le correspondían, todo eso la obligó a convertirse en una persona dura, problemática y desconfiada, y, lamentablemente, Paz fue la que recibió todas las consecuencias.


Paz siguió creciendo y haciéndose mujer y, con ella, una Soledad llena de miedos y depresiones, que, finalmente, la hicieron caer en profunda enfermedad. La enfermedad de Soledad fue larga, penosa y demandante para Paz, quien la cuidó hasta el final de sus días con paciencia, amor, comprensión, lágrimas, angustias, pesares y hasta desesperación. A pesar de todo lo sucedido, la fragilidad de Soledad les permitió, por fin, hablar y conocerse más en esos últimos años y perdonar, no todo lo que hubieran querido, pero sí lo que era necesario para que Paz esté en paz.


Al final de todo, tenemos comprensión, pena, lástima, amor y, sobre todo, un corazón capaz de entender a la mujer, a Soledad, la madre que le dio la vida a pesar de toda su incomprensión. La vida las hizo conocerse frente a frente y, frente a frente, Soledad se fue para siempre, dejando mil preguntas en Paz, pero con un corazón lleno de: “te acompañé, te quise y siempre te querré”.


‘’Respirar’’ busca mostrar cómo hacerle frente a la vida y ayudar a que, así como Paz, todos podemos lidiar con una vida que parece no tener salida. En ‘’Respirar’’, además, encontrarás antes de cada capítulo, poemas y pensamientos muy profundos que, estoy segura, los ayudarán a acariciar el alma, así como a mí, Iris, me ayudó escribir esta historia.

18.10.2024 Stockholm

About designermagazine 851 Articles
DESIGNER magazine - Promocja Sztuki, Designu i Kultury Polskiej Na Świecie.

Be the first to comment

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.